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domingo, 27 de noviembre de 2011

La Ruta Patrimonial Yarur-Súmar


1.  La ruta partirá desde las instalaciones de la ex MACHASA, cuya actividad en sus tiempos de auge,llegó a representar el 70% de la producción textil a nivel nacional. Además, significó la inserción de las primeras generaciones de mujeres al mundo laboral y permitió el enriquecimiento de la clase media.
La ruta sigue por Pedro Montt en dirección oriente hasta llegar a Viel, dobla hacia el sur hasta Alcalde Carlos Valdovinos y de ahí hacia el oriente hasta llegar al lugar donde estaba a la Industria INDUMET en ese entonces:

Las Textileras y el 11 de Septiembre de 1973

El recorrido de los militares de Izquierda el día del golpe

(5). En INDUMET hubo una reunión entre los partidos de izquierda en los que se iba a decidir qué hacer después del golpe. En lo que llegan miembros del GAP desde la residencia de Allende en Tomás Moro, que fue bombardeada antes que La Moneda. La reunión fue interceptada por Carabineros a las 13:00. Momento en el que los asistentes se retiran en dirección hacia la Industria SUMAR en 2 grupos: Uno lo hizo de forma directa por San Joaquín (flechas azules), quienes se enfrentaron con Carabineros en un retén de (hoy comisaría) en la esquina de Valdovinos con Las Industrias (9). El otro grupo, más numeroso, lo hizo desde adentro, desde La Legua (flechas rosas) entrando por el callejón Venecia (6).

Según el testimonio de Rafel Ruiz, quien formaba parte de la columna:

"Un callejón maldito. Maldito porque si uno hubiese tenido capacidad de reacción o capacidad de orientación en todo ese grupo, yo no me habría metido por ese callejón. Era un callejón larguísimo con unas murallas altísimas, que yo lo único que quería era llegar a alguna parte porque sabía que si nos pillaban ahí no había nada, no había nada"

Al salir del callejón Venecia, la columna se encontró con pobladores que los asistieron dándoles agua, comida y orientándolos hacia la industria SUMAR. Sin embargo, en el trayecto, en la calle Comandante Riesle, se encuentran con un bus con de 3 o 4 carabineros; intercambio de disparos con rendición de los unidormados.
En la esquina de Pedro Alarcón con Los Copihues (7), la columna requisa un camión de bomberos sin enfrentamientos armados y se dirigen hacia.

En las plantas Algodón (2) y Poliéster (3) en la mañana llegaron camionetas de procedencia desconocida para los trabajadores. En estas camionetas venían miembros del aparato militar del PS, la Comisión Política y el GAP. Traían armas para organizar una improvisada resistencia junto a los trabajadores y sindicalistas que se quedaron en las plantas.

No se desconoce muy bien lo que pasó detalladamente en las plantas el día del golpe. Lo que si se sabe es que en Poliéster, unas 100 personas (entre trabajadores y militares de izquierda) derribaron un helicóptero de la Fuerza Aérea que sobrevolaba la planta.

Más tarde, los militares y fuerzas de Carabineros rodearon la empresa. Luego del enfrentamiento armado, los trabajadores y militares de izquierda salieron de SUMAR en dirección a la empresa MADECO (al suroeste de La Legua), pasando por la población. Hubieron trabajadores que se quedaron en la empresa. Fueron detenidos y asesinados.

En La Legua en dirección a MADECO entre las calles Copihue, Toro y Zambrano, Alvarez de Toledo y Pedro Alarcón (8) se llevó a cabo el mayor enfrentamiento en La Legua el día 11. Apareció una bus de Carabineros, y un joven de identidad desconocida se puso en medio de la calle y disparó con una bazuca, supuestamente  matando a todos sus ocupantes. Hasta las 6 de la tarde de ese día hubieron enfrentamientos entre militares y Carabineros y los militares de la izquierda, quienes disparaban desde los techos de las casas.

Después del golpe

En los días posteriores al golpe militar el 11 de Septiembre, cayó sobre los pobladores de La Legua la amenaza de que la población sería bombardeada. Amenaza que se concreta el domingo 16, cuando a las 6 de la mañana el vuelo rasante de aviones de la FACH sobre los techos de las casas, lo que fue la primera fase de un gran operativo de allanamiento en la población en el que fueron ejecutados y hechos desaparecer a 3 actores:

1) Sindicalistas de SUMAR que participaron de los enfrentamientos
2) Pobladores de La Legua militantes de izquierda con o sin participación en los hechos del 11.
3) Personas con antecedentes penales y personas sindicadas de delincuentes (por ejemplo, personas con tatuajes eran asesinadas en la vía pública).

La Población se mantuvo verdaderamente invadida de militares hasta enero de 1974, en lo que se recuerdan al menos 3 allanamientos.

No podían haber gritos dentro de las casas, porque los militares de inmediato pensaban que se trataban de reuniones políticas y entraban y asesinaban a la gente; los pobladores vivían en constante amenaza de bombardeo y sus familiares desaparecían así sin más; hubo un saqueo a un pequeño supermercado y la empresa textil Comandari, en el que los pobladores se repartieron solidariamente las especies según las necesidades de las familias ya que prácticamente no existía comercio tras la ocupación de los militares.

En resumen, en La Legua y sus alrededores ocurrió algo muy distinto al común nacional el día del golpe. Allí el pueblo resistió al avance de los militares, siendo severamente castigado por sus acciones y por eso, es algo que no puede quedar en el olvido.

Bibliografía:

Antecentes: Manufacturas SUMAR S.A.




La industria Manufacturas SUMAR, originalmente de propiedad de Amador Sumar, pasó a manos del Estado en mayo de 1971 en el gobierno de la Unidad Popular. 

La ubicación de la industria SUMAR comprende la manzana conformada por Alcalde Carlos Valdovinos (norte), Primero de Mayo (oriente), Salomón Sumar (poniente) y El Pinar (sur), cercana a las poblaciones de La Legua y El Pinar.

Una de las características más importantes de Manufacturas SUMAR es que sus 4 plantas (Algodón, Poliéster, Nylon y Seda) son unidades independientes una de la otra, con 2 sindicatos (uno de obreros y otro de empleados) cada una, a tal punto que antaño hubo días en que una planta paraba mientras que la otra seguía trabajando. Nunca hubo un sindicato único y los 4 administradores de las plantas se reunían en reuniones de carácter netamente técnico, mientras que las plantas Algodón y Poliéster experimentaban una fuerte politzación de izquierda.

A partir del año 1971, las 4 plantas quedaron intervenidas y bajo el control de administradores designados por el gobierno, quedando Algodón y Poliéster quedando en manos de militares de la izquierda.

Esta fuerte politización de la vida sindical en SUMAR se debe a dos factores: posibles diferencias entre dirigentes sindicales y administradores y; al contexto general de movilización que venía desde fines de los 60, que se agudizó mucho más con el gobierno de la Unidad Popular en 1970.

De SUMAR y La Legua el 11 de Septiembre de 1973

A cualquier santiaguino de mediana edad que se le consulte sobre si algo ocurrió en La Legua el día del golpe, responderá con dudas, que no sabe, pero que le parece que "algo pasó". Muchos, sin embargo, responderán afirmativamente, comentando que han escuchado decir que allí se combatió y que fueron rechazadas las fuerzas militares, que se atacó con una bazuca a un bus de carabineros muriendo todos sus ocupantes, que se derribó un helicóptero y que al parecer la población fue atacada desde el aire, si no bombardeada. Es decir, en La Legua ocurrió algo distinto a lo del resto de la ciudad: allí el pueblo resistió.

El operativo del golpe contemplaba un ataque fulminante a La Moneda, las radios afines al gobierno y la inmovilización de la ciudad mediante anillos concéntricos de militares que impedían el desplazamiento de los civiles y las fuerzas sociales de apoyo al gobierno. El control militar dentro de todo el país no demoró más de 48 horas, quienes actuaron con un poder de fuego excesivo sobre las precarias fuerzas militares de izquierda.
Este golpe avasallador, encuentra en La Legua su otra cara: allí el golpe fue resistido por el pueblo. En algún lugar de la geografía popular, los militares sí encontraron una respuesta, cuando todo parecía demostrar que nada se podía hacer frente al poder militar, constituido en poco tiempo como "poder total".

Los propios habitantes de La Legua discuten hasta hoy acerca de qué ocurrió, unos indican que vinieron combatientes desde afuera, pero que en realidad los legüinos no participaron, otros afirman que hubo más de un combate. La mayoría de los legüinos refieren diversos relatos en torno al 11; que los querían bombardear, que hubo vuelo rasante de aviones y que muchas personas salieron de la población, que estuvieron cercados por varios días, que hubo saqueos y de distribuyeron alimentos y telas, y por cierto, muchos vecinos en La Legua recuerdan la represión en carne propia o cercanos que murieron o desaparecieron en los días y meses posteriores al golpe. Muchos de estos casos se pueden confirmar en el Informe de la Comisión de Verdad y Reconciliación, en 1992.

Concurrieron 3 actores importantes el día 11 en el cordón Industrial San Joaquín (inmediatamente al norte de la Legua y en el que está integrada la industria SUMAR):
1. Los militantes de izquierda que sostuvieron una reunión en la Industria INDUMET durante la mañana del 11 y que fue interceptada por Carabineros, abandonando el lugar en 2 grupos con dirección a SUMAR porque allí se tenía organizada una improvisada resistencia; un grupo importante fue hacia SUMAR "por dentro", es decir, por La Legua.
2. Los pobladores de La Legua que se encontraron con la columna de socialistas y los ayudaron y orientaron en la población.
3. Los sindicalistas de SUMAR que decidieron quedarse en la Industria y que buscaron coordinar sus acciones con los militantes y los pobladores de La Legua para resistir el golpe (el día del golpe mujeres con niños fueron a sus casas, además de hombres y mujeres que se retiraron del lugar por miedo).

Esta convergencia de tres actores fundamentales durante la Unidad Popular es del todo emblemática, ya que cada uno de ellos había jugado roles protagónicos en el gobierno de Allende: de hecho la Unidad Popular había sido resultado de la unión de los partidos de izquierda, que le dieron vida en 1969. Pero si algo caracterizó a la izquierda desde 1930 fue su estrecha relación con el sindicalismo, para actuar en el sistema político como aliado en las luchas sociales. Por otro lado, desde fines de los 50, los pobladores constituyeron un poderoso movimiento social en su lucha por la vivienda y la autoorganización de la ciudad, culminando con el gobierno de Frei Montalva en la ampliación de los planes de vivienda y el estímulo por parte del Estado de la organización barrial. Sin embargo, las relaciones entre el Estado y los pobladores se debilitaron cuando estos últimos ganaron más poder y multiplicaron sus demandas.

Luego de este heroico episodio de resistencia, los militares y las Fuerzas Armadas arremetieron contra los pobladores de La Legua. Entraron 3 tanquetas a la población y el día domingo 16 de Septiembre la población fue allanada a las 6 de la madrugada, despertando con el sonido del vuelo rasante de los aviones sobre los techos de las casas.
Mucha gente militante de los partidos de izquierda y sindicalistas fueron asesinados o hechos desaparecer, además que la represión llegó a tales punto que también eran detenido o asesinados aquellas personas con antecedentes penales o sujetos sindicados como supuestos criminales.

El siguiente es el testimonio de don Pedro Rojas, padre de Pedro Rojas -dirigente comunista de un sindicato de SUMAR, detenido en el Plan Leopardo- cuando va a reconocer el cadáver de su hijo a la morgue:

"El cadáver de nuestro hijo, Pedro Rojas, no tenía uñas, se las habían arrancado, huellas de amarras en las manos, huellas de quemaduras de corriente eléctrica, brazo derecho quebrado, tenía los oídos con sangre y lo que era más impresionante, tenía la cabeza achatada en la parte de arriba y las mandíbulas sueltas, era evidente que con una especie de prensa que se usaban en tiempos remotos, le habían apretado la cabeza. Esta, seguramente fue la última tortura de nuestro hijo. No tenía heridas de bala

Pedro fue llevado la mañana del día 20 de septiembre desde su casa en La Legua por 3 militares vestidos de civil en un camión frigorífico sin patente hacia un centro de tortura clandestino. Su cadáver fue encontrado en la carretera hacia Colina el día 21.